Cuando ayudar a tu pareja le está haciendo daño (y a ti también).

Sientes que tu pareja lo está pasando mal, que no es capaz de tomar decisiones o que le falta 'empuje'. Tu amor te impulsa a protegerle, a facilitarle las cosas, a asumir responsabilidades que quizás no te corresponden.

ISA GIL

4/5/20261 min read

Sientes que tu pareja lo está pasando mal, que no es capaz de tomar decisiones o que le falta 'empuje'. Tu amor te impulsa a protegerle, a facilitarle las cosas, a asumir responsabilidades que quizás no te corresponden.

Te desvives por resolver sus problemas, le das consejos constantes, le quitas carga, o incluso 'rescatas' situaciones donde él/ella debería tomar la iniciativa. Crees que así le demuestras tu apoyo y le ayudas a sentirse mejor. Pero, ¿has notado que, lejos de fortalecerle, parece que se vuelve más dependiente? Y tú, ¿te sientes agotada y resentida?

En terapia, a veces hablamos de 'ayuda que impide'. Tu amor y tus buenas intenciones, al quitarle a tu pareja la oportunidad de enfrentarse a sus propios desafíos y aprender de sus errores, pueden estar debilitándole y robándole su autonomía. Lejos de elevar su autoestima, se la estás minando, y tú estás cargando con un peso que no te corresponde.

La próxima vez que veas a tu pareja en una dificultad, en lugar de ofrecer una solución inmediata, pregúntale: '¿Qué crees que podrías hacer tú al respecto?'. O, simplemente, abstente de intervenir. Observa qué sucede. Verás como, quizás, la 'ayuda' más poderosa es la que no se da.